Todo el mundo ha jugado alguna vez en su vida a juegos de mesa como la oca y parchís o el Trivial y Monopoly. Lo que no es tan conocido es que este mundo está experimentando un auge espectacular en los últimos años y que existe una generación de juegos nuevos capaces de enganchar a niños y adultos hasta convertirlos en fanáticos. En la época en la que los videojuegos se han convertido en la mayor industria de entretenimiento, los juegos de mesa son capaces de plantarles cara a golpe de dados, cartas y tableros de cartón.

El boom

“Hay un boom. Totalmente”, nos explica Patricia Lérida, de la asociación onubense Mentes hexagonadas y miembro del jurado del Juego del año 2016. “Desde hace 6 o 7 años es tremendo, se ve por todas partes. Esta misma semana escuchando en la radio Los 40 principales oí que hacían un concurso y entre los ganadores sorteaban cuarenta Pandemic Legacy, el ganador del premio al juego del año. Te quedas diciendo, ¿cuándo se iba a escuchar hablar de un juego de mesa en los 40 principales?”.

No es sólo una percepción personal. Según la empresa de estudios de mercado NPD Group, la venta de juegos de mesa en España ha crecido un 20% entre enero y septiembre de 2016. Desde el sector confirman el dato: “Hay mucha más gente en los eventos y lo percibimos en las cifras”, cuenta Nico Márquez de Edge Entertainment. “Cada año se incrementan un 40% las ventas con respecto al año anterior”, responde Joaquim Dorca, director de Devir. “Hemos pasado de vender 20.000 Catanes hace tres años a 70.000 este año”.

Lo interesante es que en este incrementos de ventas no aparecen sólo los clásicos de siempre, sino juegos nuevos todavía desconocidos para un gran sector de la población. Catán, Carcassonne y Aventureros al tren consiguen conquistar a un consumidor para el que el juego de mesa era poco más que una caja en un trastero que desempolvar en momentos de mucho aburrimiento. “La mayoría de la gente, si le presentas el juego adecuado en el momento adecuado, se engancha en tres minutos”, asegura Patricia.

¿Pero qué diferencia estos nombres de “los de toda la vida”? “En estos juegos las partidas siempre son diferentes, el azar tiene muy poco que ver y no acostumbran a durar más de una hora, aunque también hay juegos muy largos”, nos responde Joaquim. “Creo que la diferencia es la variedad”, comenta Patricia. “Antes en España accedías a los ocho juegos de siempre pero ahora hay una variedad abismal de juegos para todo tipo de personas”.